Reparación y protección del hormigón para estructuras duraderas
La reparación y protección del hormigón es una actividad especializada que requiere diagnóstico, criterio técnico y una ejecución precisa. Antes de intervenir, es necesario identificar la causa del deterioro: corrosión de armaduras, carbonatación, ataques químicos, humedad, fisuración, pérdida de sección, impactos o exposición ambiental agresiva.
Una reparación eficaz no debe limitarse a reconstruir visualmente la superficie. Debe recuperar la funcionalidad del elemento, protegerlo frente a nuevas agresiones y contribuir a alargar la vida útil de la estructura.
Diagnóstico antes de reparar
Cada patología requiere una solución específica. El estado del hormigón, la presencia de armaduras afectadas, la profundidad del daño, el ambiente de exposición y el uso de la estructura determinan el sistema de reparación más adecuado.
Protección frente a corrosión de armaduras
La corrosión puede reducir las propiedades mecánicas del hormigón armado y comprometer su seguridad. Los sistemas de reparación y protección ayudan a tratar el daño existente y a limitar la entrada de agentes que aceleran el deterioro.
Protección frente a agentes químicos
En entornos industriales, depuradoras, infraestructuras hidráulicas o zonas expuestas a sustancias agresivas, la protección del hormigón mediante revestimientos o membranas adecuadas es esencial para conservar su durabilidad.





