Sistemas y tecnologías
La corrosión de las armaduras es una de las principales causas de deterioro del hormigón armado.
Cuando el acero pierde su protección natural frente a la corrosión, los productos generados por este proceso aumentan de volumen y pueden provocar fisuración, desprendimientos y pérdida progresiva de sección de la armadura.
Tratamiento del acero antes de reconstruir el hormigón
En intervenciones de reparación es habitual descubrir las armaduras afectadas, eliminar el óxido y los contaminantes presentes y comprobar su estado antes de reconstruir el recubrimiento.
Cuando el sistema de reparación lo requiere, se aplican tratamientos de protección o pasivación destinados a mejorar las condiciones alrededor de la armadura.
Carbonatación, cloruros y corrosión
La corrosión puede estar relacionada con distintos mecanismos.
La carbonatación del hormigón puede reducir la alcalinidad que protege naturalmente al acero, mientras que la presencia de cloruros puede favorecer procesos de corrosión incluso cuando el hormigón conserva un pH elevado.
Identificar el origen del problema resulta esencial para definir una estrategia de reparación adecuada.
Una fase integrada en la reparación estructural
El tratamiento de armaduras no debe considerarse una actuación aislada.
Forma parte de un proceso que puede incluir saneado del hormigón, evaluación de pérdidas de sección, protección del acero, reconstrucción con morteros y protección posterior de la superficie.
Las empresas DIR ejecutan estos sistemas como parte de intervenciones integrales de reparación del hormigón armado.