Sistemas y tecnologías
Los sistemas FRP utilizan materiales compuestos reforzados con fibras de altas prestaciones para aumentar la capacidad resistente de elementos estructurales existentes.
Entre ellos, los sistemas CFRP reforzados con fibra de carbono son especialmente utilizados por su elevada resistencia mecánica y su reducido peso, permitiendo reforzar estructuras con una intervención mínima sobre su geometría.
Refuerzo estructural con fibra de carbono
Laminados, tejidos y otros sistemas de fibra de carbono pueden adherirse al soporte para colaborar con el elemento existente en la transmisión de esfuerzos.
Según su disposición y diseño, permiten intervenir sobre vigas, forjados, pilares, muros y otros elementos que necesitan aumentar su resistencia frente a determinadas solicitaciones.
Son habituales en actuaciones derivadas de incrementos de carga, cambios de uso, apertura de huecos, modificaciones estructurales o necesidad de mejorar las prestaciones de una estructura existente.
Elevada capacidad con poco espesor añadido
Una de las principales características de los materiales compuestos es su elevada relación entre resistencia y peso.
Esto permite ejecutar refuerzos con espesores reducidos y poca incidencia sobre las dimensiones del elemento, una ventaja especialmente relevante en espacios donde existen restricciones geométricas o arquitectónicas.
Preparación del soporte, adherencia y anclaje
En los sistemas adheridos, la transferencia de esfuerzos entre el refuerzo y la estructura depende directamente de la calidad del soporte y de la unión entre ambos materiales.
La preparación superficial, la regularización, la disposición de los laminados o tejidos y la resolución de anclajes y extremos son aspectos esenciales para el funcionamiento del sistema.
Las empresas DIR ejecutan sistemas de refuerzo con FRP y CFRP de acuerdo con las necesidades estructurales definidas para cada intervención.



