Sistemas y tecnologías
La reparación estructural engloba las técnicas destinadas a recuperar, proteger y prolongar las prestaciones de estructuras deterioradas, especialmente aquellas construidas en hormigón armado, hormigón pretensado, fábrica o acero.
Fisuras, pérdida de sección, corrosión de armaduras, desprendimientos, filtraciones o degradación superficial pueden tener causas muy diferentes. Por ello, una reparación eficaz debe partir del análisis del daño, de sus causas y de las condiciones de servicio de la estructura.
Reparar el daño y actuar sobre su origen
Una intervención de reparación no consiste únicamente en reconstruir las zonas deterioradas.
Es necesario determinar por qué se ha producido el daño, evaluar su alcance y seleccionar materiales y procedimientos compatibles con el soporte existente y con las prestaciones que debe mantener la estructura.
Según el caso, la actuación puede incluir saneado del hormigón, tratamiento de armaduras, reconstrucción con morteros, inyección de fisuras, protección superficial o medidas específicas frente a la corrosión.
Soluciones para hormigón y estructuras existentes
Las técnicas de reparación estructural se utilizan en edificios, puentes, aparcamientos, túneles, instalaciones industriales, infraestructuras hidráulicas y otras estructuras sometidas a envejecimiento, exposición ambiental o solicitaciones intensivas.
Pueden aplicarse tanto en operaciones de mantenimiento preventivo como en intervenciones de rehabilitación destinadas a recuperar prestaciones perdidas.
La ejecución condiciona la durabilidad de la reparación
La preparación del soporte, la eliminación del material deteriorado, el tratamiento de las armaduras y la correcta aplicación de los productos son determinantes para el comportamiento final de la reparación.
Las empresas asociadas a DIR están especializadas en la ejecución de sistemas de reparación y protección estructural, adaptando cada procedimiento a las condiciones reales de la obra.


