Sistemas y tecnologías
Los inhibidores de corrosión son tratamientos destinados a reducir la velocidad de los procesos electroquímicos que afectan a las armaduras embebidas en el hormigón.
Se utilizan principalmente como herramienta preventiva o como complemento dentro de estrategias de reparación y protección frente a la corrosión.
Protección de las armaduras sin retirar todo el hormigón
Determinados inhibidores pueden aplicarse sobre la superficie del hormigón y migrar hacia las armaduras, mientras que otros sistemas se incorporan durante trabajos de reparación.
Esta característica permite actuar sobre estructuras en las que no resulta necesario o conveniente eliminar grandes superficies de hormigón.
Complemento a otras técnicas de reparación
El uso de inhibidores debe definirse a partir del estado de la estructura, el origen de la corrosión y el nivel de contaminación existente.
En muchos casos forman parte de soluciones más amplias junto con reparaciones localizadas, protección superficial o medidas destinadas a limitar la entrada de agua, dióxido de carbono o cloruros.
Estrategias de conservación frente a la corrosión
Su aplicación puede contribuir a prolongar la vida útil de estructuras expuestas a ambientes urbanos, industriales, marinos o a sales de deshielo.
Los aplicadores DIR integran estos tratamientos dentro de sistemas de reparación y conservación adaptados a las condiciones particulares de cada estructura.

