Sistemas y tecnologías
Los sistemas de protección superficial tienen como objetivo reducir la penetración de agua y agentes agresivos en el hormigón, contribuyendo a ralentizar procesos de deterioro y prolongar la vida útil de la estructura.
Se utilizan tanto después de una reparación como sobre estructuras que todavía conservan un buen estado pero necesitan mayor protección frente al ambiente.
Barrera frente a agua, CO₂ y agentes agresivos
El hormigón está expuesto a diferentes mecanismos de degradación relacionados con la humedad, el dióxido de carbono, los cloruros y otros agentes presentes en el entorno.
Los tratamientos superficiales pueden reducir su penetración y mejorar la resistencia del elemento frente a determinadas condiciones ambientales.
Impregnaciones, revestimientos y tratamientos protectores
Según las necesidades del proyecto pueden utilizarse impregnaciones hidrófugas, tratamientos de poros o revestimientos continuos.
Cada sistema ofrece diferentes grados de protección, permeabilidad al vapor, resistencia química y capacidad de puenteo de fisuras.
Protección preventiva y posterior a la reparación
La protección superficial puede formar parte de una estrategia preventiva o utilizarse como fase final tras reparar las zonas deterioradas.
La preparación previa del soporte y la continuidad del tratamiento son determinantes para conseguir las prestaciones previstas.
Las empresas asociadas a DIR ejecutan sistemas de protección del hormigón adaptados al ambiente de exposición y al estado de cada estructura.

