Sistemas y tecnologías
Los encamisados permiten reforzar elementos estructurales mediante la incorporación de una nueva capa o envolvente resistente alrededor de la sección existente.
Se utilizan principalmente en pilares, soportes y otros elementos donde es necesario aumentar la capacidad portante, mejorar el comportamiento frente a determinadas solicitaciones o incrementar el confinamiento del material existente.
Aumento de sección y capacidad resistente
El encamisado puede ejecutarse mediante hormigón armado, acero, materiales compuestos u otros sistemas diseñados para trabajar conjuntamente con el elemento original.
Dependiendo de la solución, la intervención puede aumentar la sección resistente, incorporar nuevas armaduras o restringir las deformaciones transversales del elemento.
La conexión entre la estructura existente y el nuevo refuerzo resulta esencial para conseguir el comportamiento previsto.
Confinamiento de pilares y elementos comprimidos
El confinamiento consiste en limitar la expansión lateral de un elemento sometido a compresión.
Mediante envolventes adecuadamente diseñadas es posible mejorar su comportamiento mecánico y aumentar su capacidad de deformación o resistencia según las necesidades de la intervención.
Los sistemas de confinamiento pueden utilizar acero, materiales compuestos FRP u otras soluciones específicas en función del soporte y de las prestaciones requeridas.
Intervención sobre estructuras existentes
Los encamisados son especialmente útiles cuando es necesario reforzar pilares, soportes y determinados elementos sin sustituir completamente la estructura existente.
La preparación del soporte, la continuidad del refuerzo, las conexiones y la correcta ejecución de encuentros condicionan la transferencia de esfuerzos entre las distintas partes del elemento.
Las empresas asociadas a DIR ejecutan soluciones de encamisado y confinamiento adaptadas al estado, geometría y necesidades resistentes de cada estructura.



