Sistemas y tecnologías
Los pavimentos de parkings y zonas de tráfico rodado deben soportar circulación continua de vehículos, abrasión, cargas, giros, frenadas y exposición a contaminantes procedentes del tráfico.
Además de proteger el soporte, estos sistemas contribuyen a organizar la circulación, mejorar la seguridad y facilitar las tareas de limpieza y mantenimiento.
Protección frente al tráfico y al desgaste
Rampas, calles de circulación, plazas de aparcamiento y zonas de maniobra presentan niveles de solicitación diferentes.
El sistema debe seleccionarse en función de la intensidad del tráfico, el tipo de vehículo, el estado del soporte y las condiciones de exposición.
Pavimentos continuos y acabados antideslizantes
Los sistemas de resinas permiten configurar pavimentos con distintos grados de resistencia, textura y acabado.
En rampas, curvas, accesos y otras zonas críticas puede ser necesario incrementar la resistencia al deslizamiento o adaptar el sistema a mayores esfuerzos mecánicos.
Señalización, juntas y puntos de transición
Un pavimento de parking también debe integrar correctamente juntas, encuentros, drenajes, cambios de pendiente y elementos de señalización.
La ejecución coordinada de estos elementos permite obtener una superficie funcional y facilitar la posterior conservación de la instalación.
Las empresas DIR aplican sistemas específicos para aparcamientos, garajes, rampas y otras superficies sometidas a tráfico rodado.



